Hoy en día prolifera, afortunadamente, la monitorización del ejercicio a través de infinidad de dispositivos tecnológicos como pulsómetros, smartwatches, smartphones…etc
Independientemente del dispositivo, únicamente hay 2 variantes de emisión de datos para ser recogidos por dichos dispositivos.
O la banda de emisión de pecho o la más novedosa la lectura de muñeca a través de fotodiodos. En cuanto a la segunda, dejaremos que el tiempo establezca su uso y aceptación.
Para los que seguimos como usuarios de las bandas de pecho por impulsos eléctricos y tenemos la eterna lucha del cambio de pila, generalmente frecuente si realizas una actividad regular, os recomendamos un simple gesto que incidirá radicalmente en el tiempo de reemplazo de la pila.
Es tan simple como desconectar uno de los broches conectores tras su uso. La tendencia a dejar la pastilla conectada a la banda tras cada sesión de entrenamiento no hace si no mantener la banda activa en búsqueda de señal. Solo con desconectar uno de los dos broches la conexión dejará de estar activa y facilitaremos la ampliación de vida de nuestra pila.
Simple, fácil y cicloterapéutico.
